Voces Maternas
Volver a las historias
Comunidad

Descubrir un embarazo a los cinco meses y aprender a ser mamá de dos pequeñas

por Romina Brocco

Descubrir un embarazo a los cinco meses y aprender a ser mamá de dos pequeñas

Soy Romina Brocco y fui mamá por primera vez a los 28 años. Mi hija mayor tenía un año y un mes cuando descubrí que estaba embarazada nuevamente, pero lo más increíble de esta historia es que me enteré cuando ya tenía cinco meses y medio de embarazo. ¡Sí, cinco meses y medio! Nunca imaginé que algo así me podía pasar.

Todo comenzó una noche en que estábamos viendo una película en familia. De pronto, sentí una patada en la guatita. Al principio pensé que era un retortijón extraño, porque ni siquiera se me pasaba por la cabeza que pudiera estar embarazada. Pero sentí otra patada y le dije a mi marido: «Acabo de sentir una patada». Él me miró pálido y, al día siguiente, compramos un test de embarazo. El resultado fue positivo.

Fuimos al médico para confirmar la noticia y, cuando nos hicieron la ecografía, descubrimos que ya tenía cinco meses y medio de embarazo. Quedamos en shock. Estábamos felices, pero también sorprendidos. Nunca pensamos que nuestra segunda hija llegaría tan pronto.

De repente, muchas cosas comenzaron a tener sentido: los cambios de humor, las ganas de comer mango con chamoy y otros síntomas que nunca relacionamos con un embarazo. Yo seguía haciendo mi vida normal y tampoco menstruaba, pero todos pensábamos que eso era parte de la lactancia materna.

Y es que nunca dejé de amamantar a mi hija mayor durante el segundo embarazo. Seguí dando pecho hasta el final, incluso cuando ya estaba en trabajo de parto. ¡Imagínense! Mientras esperaba la llegada de mi segunda pequeña, continuaba amamantando a la mayor.

## Un embarazo inesperado y dos partos soñados

Durante mi segundo embarazo tuve placenta baja, por lo que desde los seis meses ya no podía tomar en brazos a mi hija mayor. Fue difícil tener que cambiar esa parte de nuestra rutina, especialmente porque todavía era muy pequeña y necesitaba mucho de mí. Afortunadamente, con el crecimiento de la guatita, esta situación se fue normalizando.

Algo muy divertido ocurrió apenas me enteré del embarazo. Yo estaba bastante delgada y, solo dos días después de conocer la noticia, mi guatita creció muchísimo, ¡como si mi bebé hubiera decidido dejar de esconderse! Fue una sorpresa tras otra.

A pesar de lo inesperado de todo, tuve la suerte de vivir dos partos que recuerdo como experiencias soñadas. Ambos fueron vaginales y no necesité puntos. El nacimiento de mi hija menor fue especialmente rápido: salió con un solo pujo.

Todavía me acuerdo de que, cuando llegó el doctor, me miró y me dijo: «Espérame, aguanta la siguiente contracción, no pujes». Pero mi pequeña tenía tantas ganas de nacer que parecía que no podía esperar ni un minuto más. Así llegó al mundo, apurada por conocer a su familia.

Hoy mi hija menor está por cumplir ocho meses y sigo viviendo la experiencia de la lactancia en tándem, amamantando a mis dos niñas. No ha sido fácil, pero tampoco imposible. Ha sido un camino de aprendizaje, adaptación y mucho amor.

## Una nueva versión de mí

La maternidad me ha enseñado muchísimo sobre mí, sobre mis límites, mis emociones y mi capacidad de adaptarme a lo inesperado. Mi historia comenzó con una sorpresa que nunca habría imaginado: descubrir que estaba embarazada de cinco meses y medio mientras seguía con mi vida habitual. Desde entonces, he aprendido que no siempre podemos planificar cómo sucederán las cosas, pero sí podemos encontrar nuestra propia manera de vivirlas.

Hoy en día soy orgullosa de mis dos hijas, no soy una madre perfecta pero día a día intento ser la mejor mamá para ellas, estamos en proceso de destete de ambas y ha sido emocionalmente para mí lo más difícil que he hecho, me lo he llorado todo jajaja, ya que elegí un destete prolongado, respetando el tiempo de ellas y mío.

Yo creo que lo más difícil de la maternidad es volver a encontrarse uno misma o mejor dicho conocer a esta nueva yo, una mujer segura, valiente y capaz, viviendo el sueño de mi vida, ser mamá